Category: Poesía

Quisiera poderte amar
de forma particular
y el solo hecho de estar
muy lejos en otro lugar
no me impide pensar
con vos y poder jugar
con mi memoria recordar
aquella tarde que al pasar
me animé y te invité a cenar
Mis oídos solo pudieron escuchar
que dijiste sí pero a almorzar
y esta respuesta logró exitar
mi impulso por buscar
un buen lugar
donde nadie pueda molestar
y así poder mirar
tus azules ojos brillar
tu sonrisa asomar
mi mente volar
pór este sueño singular
que me permite verte nadar
desnuda en el mar
saliendo del agua a buscar
mis brazos y poderte abrazar
estar
y amar
en el mar.

Invitación oficial

Primer dia:

Viajamos en auto por una ruta al lugar que vos mas quieras, pero al atardecer.

Segundo dia:

Desayunamos a la hora de la bruma solos en una estación de servicio antes de llegar a destino.
Nos instalamos y el dia pasa hasta que por la tarde, despues de visitar y descansar en lugares comunes nos vestimos y vamos a cenar.
El lugar lo eligís vos.

Tercer dia:

Antes de despertarte compro todo lo necesario para salir a pasear lejos de la gente, y te espero a desayunar en un lugar neutral.
Me imagino un paisaje plano luego de haber caminado bastante, preparando en forma exclusiva el queso, el pan y el vino del almuerzo.
El silencio del lugar me ayuda a escuchar tu belleza.
El silencio del lugar es música de película
El silencio del lugar hace pasar el tiempo a un más allá del tiempo.

 

Y a la hora de volver, siempre al atardecer, pensamos en caminar antes de ir a comer.
El lugar lo elijo yo, pero tiene una condición.
Tu imaginación.

Porque a este lugar solo se entra de a dos a comer manjares especialmente alineados por mi para vos.
Y es propósito del cocinero llegar a lo mejor de la cena que es su coronación, luego del dulce postre, donde lo empalagoso tienta a cometer un error, a la hora del café animarme y por fin, confesar mi amor.

Dislexia de amor

Amo el profundo sabor de tu recuerdo
el olor de tus labios en los mios
el trastorno de la dislexia que me impide
Ver lo que escuchas
oir lo que hueles
oler lo que gustas
saborear lo que tocas
Mi deseo vehemente es besar tu ombligo,
quizas en el intento, con mi dificultad a cuestas
consiga darte un beso y con este alcanzar la gloria,
o quedar, de forma irremediable, a tus pies.